Es frecuente que la pequeña empresa no preste especial atención a la red informática con la que trabaja. El ritmo frenético del día a día y los incontables asuntos que hay que tratar, hace que la informática se relegue a un segundo plano.

Sin embargo después de hablar con numerosos responsables, casi todos aseguran que sería un caos si la red no funcionase, si las aplicaciones dejasen de responder o si se perdiesen los datos con los que trabajan.

rack

armarios rack con ancho de 19″

Si la red informática es uno de los activos principales para el trabajo, vamos a tratar de que se encuentre en el mejor estado posible. Iremos explicando a través de este artículo y otros posteriores los diferentes componentes con los que debemos contar y porque son importantes cada uno de ellos.

En esta primera entrada hablaremos del rack.

Rack es como se suele denominar al armario metálico donde vamos a meter muchos de los componentes de nuestra red.

 

La capacidad interna viene especificada en “U” (de Units = Unidades) que representa la cantidad de “alturas” que puede albergar.

Si compramos un rack de 21U (21 unidades de alto) podemos albergar en él, por ejemplo, 10 servidores de 2U cada uno + 1 switch de 1U.

¿Qué diferencia a un rack de un armario convencional?

Si se trata de un armario, ¿por qué no poner uno cualquiera que seguramente sea más económico?

Pues son varios los motivos:

  • El rack es metálico y esto hace que haya menos peligro de incendio, teniendo en cuenta que va a contener muchos aparatos eléctricos en constante funcionamiento.
  • Suele tener un ancho estándar (19 pulgadas) y los fabricantes construyen las máquinas en base a esta medida.
  • Son capaces de soportar mucha carga de peso. Según se van incorporando más máquinas el peso total del armario aumenta rápidamente y se pueden utilizar patas adicionales, estabilizadores, etc.
  • Suelen venir equipados con sistemas para la extracción del aire caliente que se genera en su interior (ventiladores, termómetros, etc).
  • Se pueden equipar con guías de cables, regletas de enchufes, pasahilos y muchos complementos que permiten tener todo identificado y ordenado.

En el mercado hay una gran variedad de estos dispositivos, pero nuestras recomendaciones serían:

  • Adquirir un rack de 42U de alto. Es un armario bastante grande pero no hay demasiada diferencia de precio respecto a los que son más pequeños. Si el espacio es un problema se puede optar por uno de 21U pero no lo recomendamos más pequeño.
  • Que sea un rack de suelo y no los denominados murales que van fijados a la pared o en alto. Estos son difíciles de manipular y el peso puede representar un gran problema.
  • De ancho estándar (19″) + el espacio para fijar las guías + espacio adicional para cableado y con un fondo de mínimo 90 cm.
  • Con cerradura en las puertas. Directivas de protección de datos lo exigen.
  • Con sistemas de extracción de aire caliente para prevenir el aumento de la temperatura en su interior.

Con un rack en la red hemos dado un primer paso para minimizar los riesgos y reducir el índice de fallos de la red. Los distintos aparatos están protegidos de la manipulación indebida, desconexiones accidentales, más ordenados y localizados.

Espero que os haya sido de ayuda y si queréis más información de este u otros productos no dudéis en preguntarnos.

¡Saludos a todos!

Los imprescindibles (I): el rack
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