Hace tiempo que el término la nube es muy conocido en el mundo empresarial, sobre todo entre los administradores de sistemas y personal técnico de grandes empresas.

Poco a poco también las pequeñas empresas (debido a un mercado altamente competitivo) comenzaron a demandar el Cloud para reducir costes y ganar en agilidad.

Pero en la actualidad, desde tecnozero hemos detectado que existe mucha información contradictoria y hay muchos usuarios que no entienden el significado real de la migración a la nube.

Existen una serie de conceptos erróneos que hay que superar para adoptar sin miedo la transición a la nube.

Éstos son algunos de los mitos más frecuentes que es necesario desmentir para adoptar sin miedo la migración al Cloud.

Migrar a la nube es demasiado complejo

Hay personas que piensan que migrar a la nube puede ser un proceso tedioso y desalentador; pero, si decides realizar la migración, no estarás solo.

Contarás con el equipo de tecnozero para guiarte en todo momento.

Los entornos locales son más seguros

Una de las mayores ventajas de los entornos on-premise es que nosotros mismos podemos controlar la seguridad física y monitorizar nuestros sistemas. Con el cloud debemos confiar la seguridad al proveedor de servicios.

A día de hoy, la nube es perfectamente segura o, al menos, tan segura como pueden ser los sistemas on-premise.

Los entornos Cloud cuentan con unos niveles altísimos de protección, proporcionan soluciones de continuidad, planes de contingencia y medidas de seguridad. Tanto física (suministro eléctrico, redundancia de hardware, conectividad y climatización…) como lógica (sistemas de detección y prevención de intrusiones, p.e.)

Perdemos el control de los datos

Muchas empresas (cada vez menos) tienen reticencias a la hora de migrar a la nube por temor a perder el control de sus datos.

Pero nada más lejos de la realidad…

Tú, como empresa, seguirás siendo responsable 100% de los datos de tu negocio.

Por tanto:

• Tienes el control de tus datos
• Puedes llevarte tus datos si alguna vez decides abandonar el servicio.
• Por ello es 100% recomendable que realices backup (al igual que lo haces en local), tanto del almacenamiento en servidores como de otros servicios tipo Microsoft 365.

Según el modelo de responsabilidad compartida, la empresa es el responsable de proteger los datos almacenados en la nube, debe controlar el acceso a los mismos y evitar un mal uso y pérdidas de la información.

El proveedor por su parte asume la responsabilidad de la seguridad de la infraestructura (no de cómo se utiliza).

Como podéis ver en la foto, las responsabilidades de la empresa y el proveedor varían dependiendo del entorno utilizado (PaaS, Iaas SaaS).

responsabilidad compartida cloud

 

n resumen, independientemente del tipo de implementación que hagamos, la responsabilidad de la empresa son:

  • Los datos.
  • Las conexiones.
  • Las cuentas de los usuarios y las identidades de acceso.

En la nube la información pasa a ser pública

La confusión viene de utilizar la palabra “pública” en el término nube pública.

Veamos… en este contexto, lo que es público es la red de acceso y los sistemas utilizados.

Los datos almacenados en la nube no son públicos por defecto. Es decir, todo está en Internet, pero eso no significa que cualquier persona pueda acceder a nuestros datos.

La empresa tiene que garantizar (poniendo los medios de ciberseguridad adecuados) que el acceso a los datos sea 24×7 y se realice de forma ágil y segura y que solo accedan a ellos los usuarios autorizados que cuenten con los permisos necesarios.

Algunas de las actividades clave que las empresas deben poner en marcha para aumentar la seguridad son: la administración de identidades y acceso, autenticación multifactor, firewalls de aplicaciones web, monitorización de amenazas y vulnerabilidades, cifrado de los datos en tránsito y en reposo, etc.

Trabajar con la nube nos hará ahorrar dinero desde el primer momento

Al migrar a la nube, se reducen los inconvenientes de comprar software/ hardware e invertir en costosas actualizaciones.

Además, los administradores en lugar de actuar como un servicio de reparaciones pueden dedicarse plenamente al negocio, facilitando el crecimiento empresarial en muchos casos.

Debido a su flexibilidad, la nube puede ser más rentable para la empresa.

Pero ojo, es necesario dimensionar bien los recursos, y como hemos visto, invertir tiempo en actualizaciones, administración de aplicaciones y recursos si queremos beneficiarnos plenamente de ese ahorro de costes.

Se suele pensar que los despliegues en la nube son menos costosos que en local. Y como ahora veremos, ésto puede ser cierto, pero sólo cuando se planifica con cuidado y se hace un seguimiento de los recursos que estamos utilizando.

En otros casos, el modelo de pago por uso puede suponer pagar un poco más que antes. Para evitar sorpresas recomendamos revisar lo que tenemos contratado y en uso.

Algunas de las mejores prácticas con las que podemos optimizar los costes son éstas:

• Invertir en instancias reservadas (a 1 y 3 años).
• Adaptar las cargas de trabajo; (apagando p.e. las VMs los fines de semana si no se utilizan).
• Eliminar instancias infrautilizadas.
• Poner alertas para saber si nos pasamos de un determinado umbral de consumo.
• Configurar los servicios en una región diferente si sale algo más económico (si es compatible con la normativa en GDPR).
• Mover el almacenamiento al que se accede con poca frecuencia (a uno optimizado para uso esporádico) para que salga más económico.

Es Todo o nada

Nadie dijo que las compañías tuvieran que trasladar toda la empresa a la nube de un día para otro.

Por este motivo, la mayoría de las implementaciones empiezan con un enfoque híbrido. Mueven una única aplicación, como el correo electrónico, y avanzan desde allí.

Se puede continuar con la sincronización de archivos (OneDrive para la Empresa).

Con el tiempo, se pueden migrar otras cargas de trabajo, acometer proyectos más complicados o de mayor envergadura.

La nube deja a los usuarios y sus datos al descubierto

Tanto Microsoft como Google, dos de los principales proveedores de soluciones cloud, se adaptan a la regulación de protección de datos europea (LOPD y GDPR).

Ambos implementan medidas para mantener la seguridad, la privacidad de los datos y facilitar el cumplimiento normativo.

Microsoft cuenta con una oferta cloud segura y fiable, apoyada en Microsoft 365 y Azure, para cumplir con GDPR.

Una vez migramos a la nube, no necesitamos nada más.

El proveedor es el responsable de realizar las actualizaciones y el mantenimiento de la infraestructura, pero nosotros como cliente debemos continuar con nuestro proceso de transformación digital continuo.

Mientras que el proveedor Cloud facilita las infraestructura como servicio (IaaS), el cliente es el responsable del funcionamiento de los sistemas desplegados.

Además, tendremos que seguir invirtiendo en las actualizaciones de nuestros equipos, software, servidores, conexiones, etc.

Si contamos con el partner tecnológico adecuado, recibiremos de él las propuestas de mejora e inversión que será necesario realizar en el futuro.

¿Estás interesado en migrar a la nube y no sabes cómo empezar?

Desde tecnozero podemos asesorarte de forma personalizada en tu proyecto.

¡Contacta con nosotros!

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